Francisco, hace mucho tiempo que no hago esto.
Quería marcarte y que la conversación fuese fluyendo al tema principal, pero nunca he sido muy buena expresando mis palabras de manera oral. Termino olvidando ciertos puntos, o enredando mis ideas.
Quiero decirte que te tengo mucho odio por cómo, de cierta manera, aunque intentes justificarte diciendo que era por una buena razón, me engañaste. Hoy en día ya no sé si creer si realmente nunca la dejaste, o si sólo querías alejarme. Cualquier motivo que haya sido, me parece muy triste, y quiero que sepas que me hace sentir muy mal porque si realmente te olvidaste de mí en dos meses y en otros tres ya amabas a otra chica, y que todavía me dieras largas para decirme la verdad, justificándote con que "Querías ayudarme a superar mi adicción", no me puedes negar que fue una crueldad el ilusionarme de esa manera, por "muy buenas intenciones que tuvieras con ello". Y si de lo contrario, intentabas alejarme, pero al mismo tiempo me ponías a prueba, es igual de doloroso, tanto como ponerme a prueba y a su vez continuarme diciendo que amabas a alguien más. ¿Qué clase de estrategia es esa? De verdad, no lo entiendo...
Quiero también pedirte disculpas por atacarte públicamente en mi WhatsApp, fui muy impulsiva y demasiado inmadura, el hecho de hacer público una cosa así, pensarlo ahora me parece una nacada, y de verdad, sé lo molesto que debes estar conmigo por eso, así como yo lo estoy contigo porque también tengo mis motivos y son igual de válidos.
No sé si alguna vez realmente llegaste a amarme o solamente supiste fingir muy bien conmigo, pero me parece que yo también me merezco una disculpa... Porque como te dije antes, desde el momento en que comenzamos a hablar las primeras veces por WhatsApp, antes de salir, yo te dije muchas veces que yo tenía problemas emocionales, que tenía un trastorno el cual tú no tomas en serio y que a mí realmente me afecta demasiado al grado de pensar constantemente en la muerte, me conociste en un punto muy vulnerable y así insististe en querer conocerme, alguna vez me dijiste en una de nuestras primeras citas que tú a veces tomabas el papel de "El Salvador", quizá te atraje de cierta forma porque creíste que podías ayudarme. Lo cierto es que en su momento, sí me ayudaste bastante, y no hubiera salido del hoyo en el que me encontraba si no hubiera sido por tu compañía, sin embargo, por mucho que lo desearas y que yo lo hubiese querido, yo sé que no podías salvarme, sólo me motivabas a querer hacerlo por mí sola. Nadie puede salvar a nadie, y menos si no quiere ser salvado. Realmente yo deseaba salvarme en cuanto te conocí, iluminaste mi vida y de repente la felicidad existió como una posibilidad en mi vida, te juro que lo intenté mucho por tu amor, me enamoré de ti perdidamente y te hice mucho daño y te causé muchas inseguridades debido a mis problemas de adicción, sin embargo, lo que muchos no han logrado entender, es que mi adicción es sólo la punta del iceberg. Existe mucho trasfondo de eso, que mucho de ello tú desconoces, y no es que no te lo haya querido contar, pero, no suelo hablarle a las personas de lo que siento, desde niña suelo guardarme todo, me cuesta expresar mis sentimientos, aunque irónicamente contigo era muy empalagosa y expresiva a la hora de amarte; pero cuando se trata de los problemas que me afligen, me cuesta mucho hablarlos, a veces ni yo misma los entiendo. De hecho, este año ha sido uno de bastante descubrimiento, tan sólo cuando comencé a ir al psicólogo y al psiquiatra, fue a los 18 años, y yo solía decir que no sabía por qué me sentía como me sentía ¡Y era cierto! Yo no tenía idea de por qué sentía una profunda tristeza desde los siete años, pensaba que podía ser algo neuronal, creía que simplemente se trataba de que no generaba bien neurotransmisores y debía tomar antidepresivos y con eso me regularía, por un tiempo funcionó porque los tomé un año entero, estuve bien un tiempo, pero estando en Tuxpan las cosas fueron empeorando. Vivir sola me dio mucho tiempo para pensar acerca de mi vida, y aún así, no fue suficiente para comprender tantas cosas que logré entender en la clínica de rehabilitación. 
Me dolió mucho una ocasión en la que de todo lo que me dijiste principalmente mencionaste que "Soy un caos". Alguna vez escribí yo misma acerca de eso y fue como si me enterraras una espada en el pecho. Porque yo sé lo difícil que puedo ser para las personas a mi alrededor, y no me gusta serlo. Me duele serlo.
Igual y mis problemas no sean suficientes para ti para yo estar sumergida en esta profunda depresión de la que pareciera no querer salir, y no es que no desee salir, odio sentirme así, pero el dolor es tan grande y va creciendo tanto que te consume. En la clínica ni siquiera recordaba el dolor que sentía al estar aquí afuera, odiaba estar encerrada ahí adentro, pero mis problemas era como si los evadiera, a excepción de cuando teníamos sesiones psicológicas porque obviamente nos hacían tocar temas muy sensibles. 
Crecí siendo cuidada por mi abuela, como ya creo sabrás, a ella la amo demasiado pero la verdad también me dejó ciertos traumas de los cuales aún no logro recuperarme. Es posiblemente que me cueste tanto expresar el cómo me siento, porque cuando solía hablar de niña y dirigirme hacia mi abuela, ella me decía que me callara y que no me metiera en las conversaciones, o cuando intenté hablar con mi mamá acerca de que me sentía mal y que necesitaba ir a un psicólogo, no me dejó siquiera terminar de decírselo porque sólo me calló con un tono grosero y me dijo que no tenía por qué sentirme triste, que mi única obligación era la escuela, que si me sentía triste me iba a pegar para que entonces llorara de verdad.
Las ocasiones en las que mis tías me dijeron que todo era mejor antes de que yo naciera. Tenía siete años ¿Sabes? Y sí, para muchos es fácil decir... Ya pasó... Suelta el pasado... Pero es que me sigue afectando de una manera en que no sé cómo controlar.
Cuando tenía 10 años fui a un partido de fútbol con una amiga que entrenaba, nos llevó su papá. Ese día fue el primer día que yo recuerdo haberme sentido triste por ver cómo su padre era tan adorable con su princesa, y yo me sentí muy triste porque yo no tenía esa figura. Hay cosas que creo que ya he superado, pero, luego me encuentro escribiéndolas, recordándolas como ahora, y me es imposible evitar llorar. 
Cuando tenía como 4 años, recuerdo mucho un recuerdo, la imagen de un hombre que fue a visitarme a casa de mi abuela, me había llevado un regalo. Yo viví muy feliz por mucho tiempo con ese recuerdo, porque creí que quien había ido a conocerme había sido mi padre. Y no fue hasta casi los 18 años que me enteré que ese recuerdo resultó ser de un hombre, amigo de mi mamá, que estaba enamorado de ella. Fingí tanto el hecho de que no me hubiera afectado haber arruinado mi ilusión de niña. 
Cuando tenía 18 años y había pasado poco tiempo de mi primer intento de suicidio, busqué en internet por todas partes el número de mi padre biológico, di con él rápidamente, no estaba segura pero con muchos nervios marqué, él respondió y yo no supe qué decir, no recuerdo exactamente si dije algo o sólo fue mi nerviosa respiración la que se escuchó, e increíblemente y sin poder evitar sentir bonito, me habló por mi nombre... No recuerdo mucho más de la conversación, pero, me dijo que sabía quién era, yo nunca me presenté, dijo que estuvo en mi nacimiento y que sabía que nací el 26 de febrero, también mencionó que intentó buscarme alguna vez pero no lo consiguió (Lo cual honestamente es una mentira, si yo pude encontrarlo, ¿Él cómo no lo haría? Sabía la ubicación de mi abuela... Pero bueno). Salí con él como tres veces, pero, en una ocasión le reclamé su ausencia y él se molestó y me dijo que "yo era igual a mi mamá", que me hacía falta Dios en mi corazón, y que mejor me iba a bloquear y que buscara a Dios antes de volverlo a buscar a él. Y me bloqueó...
Cuando me fui a vivir sola con mi mamá a los 8 años a un pueblo, debido a su trabajo, tuve que dejar a mi familia con la que había crecido y fue muy difícil para mí, yo quería estar con mi mamá pero a su vez yo amaba pasar el tiempo con mis tíos, para mí eran como mis hermanos y estoy segura que para Jovan y Perla yo también lo soy para ellos, mi tía Cinthia fue como una madre para mí, ella me bañaba, me cambiaba, me llevaba a la escuela, me peinaba, me ayudaba con las tareas... Recuerdo mucho la despedida de esa noche en la que nos íbamos, mi tía en ese entonces solía ser muy fría y fingía no tener sentimientos, pero vi que se limpió las lágrimas y de igual forma, no me gusta demostrar debilidad a pesar de ser lo sensible que soy trato de no llorar en público y también me aguanté las ganas de llorar, sólo nos abrazamos y para mí fue muy doloroso para mí ese cambio de vivienda, el cambio de ambiente, de pasar de vivir entre una familia numerosa y ruidosa, divertida hasta cierto punto, que jugábamos juntos en la consola, pasé a vivir con mi mamá, que era lo que yo le pedía desde chica, pero, ya no existía ruido, ya no habían gritos, ni nadie quién jugara conmigo. Los niños de ese pueblo hablaban en su mayoría Totonaco, no les entendía, algunos ya eran muy adelantados para su edad, recuerdo que una vez mi mamá tenía curso escolar y yo me quedé en la escuela paseando en lo que ella salía, y un niño comenzó a corretearme de manera morbosa, yo veía su cara y tenía mucho miedo porque sentía que iba con todas las intenciones de abusar de mí, afortunadamente en ese momento en el que justo me tenía acorralada, mi mamá se asomó y me habló, ella no se dio cuenta y yo fingí que no había pasado nada porque no quería ocasionar problemas.
De mi mamá, bueno, qué te digo, sé que tienes creo que buenos conceptos de ella como buena madre que me ama, y sí, lo hace, y sé que nunca ha hecho nada con intención de herirme, sin embargo, tengo varios traumas debido a ella también, y lo malo de la historia es que no todo ha sido cosa de mi infancia, los años pasaron y de todas formas, de alguna u otra forma, mi familia lograba lastimarme. Siempre sentía que me abandonaban de alguna forma. Tal vez era cosa mía, pero yo me sentía muy sola. Cuando tuvimos el accidente automovilístico yo me traumé con los viajes de carretera y lloraba porque no quería ir cada fin de semana al pueblo a estudiar porque el camino era muy tenebroso, mucha neblina y precipicio, las ventanas vibraban y eso me generaba más nervios... Yo lloraba por no ir. Así que mi mamá consiguió un cambio a la ciudad de Poza Rica, donde terminé por fin la primaria después de tantos cambios de escuela, estuve en 4 diferentes. En esa primaria la pasé muy bien, tengo buenos recuerdos. Por el cambio de ciudad, regresamos a vivir a casa de mi abuela, pero al poco tiempo, mi madre peleó con Jovan por un asunto entre Fernanda y yo... Y yo siempre he odiado ser causante de los problemas... Pero mi mamá se empeñó en quitarle el ventilador a Fernanda para ponérmelo a mí, con la justificación de que el ventilador era suyo, yo no quería que pelearan pero no solía hablar, fue tan grande la pelea que mi abuela le dijo a mi mamá que las puertas estaban siempre abiertas, por lo que mi mamá decidió salirnos de su casa y nos fuimos a rentar a Poza Rica viviendo en casa de una amiga de ella, quien casi nunca estaba en casa. Yo creo que ha sido uno de los años más impactantes en mi vida porque fue el año que más tiempo la pasé sola, entiendo que mi mamá tenía que trabajar y a su vez estaba estudiando inglés, pero pues tampoco tenía un padre con quién convivir, y literalmente salía de la escuela a las 12:30pm y de ahí me iba a casa y me quedaba sola todos los días por todo el año hasta las 10pm. Me hice adicta a un juego virtual llamado BoomBang, no fue que admití hasta muchos años después que amé mucho ese juego porque en todo ese tiempo que yo estuve sola, yo jugaba en línea con otras personas, y era gracioso porque podíamos jugar a formar familias, y no era por sólo un día de juego, literalmente nos considerábamos padre, madre, hijos, y así por mucho tiempo, nos conectábamos en línea todos los días y fingíamos ser una familia. La familia que yo deseaba.
Insisto que quizá para ti no sea para tanto y que debo dejar ir el pasado, pero, duele tanto... Más cuando conoces a otros padres, como conocerte a ti, y pensar que tú te llevaste a tus dos hijas a tu trabajo en HP con tal de que no estuvieran solas...
Mi mamá no solía estar en mis cumpleaños. Pero siempre intentaba compensarlo todo comprándome juguetes, ropa, zapatos... Y conforme fui creciendo fui queriendo más y me lo daba. Pero ella aunque era muy amorosa en cuestión de besos y abrazos, y de actos de servicio, no era para nada buena escuchando y entendiendo cuando trataba de explicarle el cómo me sentía y que necesitaba ayuda. Como cuando me sentí tan mal que yo misma le pedí que me internara y dijo que yo estaba loca, que no lo necesitaba...
Y al final terminó internándome un año después, cuando, creo que estaba comenzando a salir adelante... Definitivamente tuve una recaída las últimas tres semanas que me puse a drogar pero, yo me sentía muy mal, no quiero sonar a que justifico mi adicción, pero me ayudaba a evadir todos mis sentimientos de tristeza y soledad. Era feliz siempre que decidías quedarte a dormir conmigo porque cuando no lo hacías yo me sentía muy sola en las noches y todos esos pensamientos tristes me bombardeaban. 
La verdad podría seguir contándote muchas cosas más por las cuales he sufrido mucho, y que quién sabe, tal vez consideres que exagero, pero, honestamente son muchas cosas que a mí me han marcado y es un sufrimiento del cual aún no me logro recuperar.
Yo no he esperado nunca que nadie me salve, simplemente he deseado compañía, y no cualquier compañía, sólo una persona a la cual ame y me ame de igual forma... 
Quizá ya no tiene caso mencionar esto, pero me dolía demasiado cada que me decías y desde un principio, sin tener ninguna experiencia anterior, ya dudabas de mi capacidad de poder dejar las drogas y juro que por ti yo lo estaba dejando, o acaso olvidas aquella vez en tu auto en que te pedí que me dieras un poco de marihuana que me habías quitado y tenías en tu casa, y enojado aceptaste ir por ella, pero cuando dijiste que no te quedarías conmigo, de inmediato te dije que ya no quería, porque tú siempre fuiste primero para mí, yo siempre te elegí a ti. Me dolía que no confiaras en mí, que me dijeras que no iba a poder dejarlo, porque me sembrabas dudas y yo no quería fallar, la verdad es que tus maneras de querer ayudarme siendo honestos no eran las adecuadas, yo habría esperado más confianza de tu parte, aunque sea fingida, pero que lo hicieras para darme ánimos y motivación de que yo pudiese hacerlo... Pero siempre dudabas de mí, peleabas conmigo todo el tiempo, dudabas de mí todo el tiempo, y hubo muchas veces en las cuales no tenías derecho de dudar, yo siempre creí haberte demostrado que te amaba, tenía muchas atenciones contigo porque me nacía ser amorosa contigo, que si me iba a comprarte un regalo y no quería decirte nada es porque era una sorpresa, y tú desconfiabas demasiado de mí y ni siquiera para ese momento es como que yo te hubiese dado motivos de desconfianza. Te repito lo que una vez le dije a la china y que te mostré a ti, yo creía o creo en el fondo, que tú en lo profundo de tu corazón confía una parte de ti en mí y que crees en que yo no era infiel, sólo una estúpida adicta que se metía en cada situación porque me daban crisis. Y yo me siento mal de haberte hecho sentir tantas inseguridades, de haberte visto llorar en el hotel en CDMX, me dolió tanto verte así por mi culpa, pero es que cuando me sentía mal yo intentaba recurrir a ti y la verdad yo no sentía tu apoyo... Y no es reclamo ni pelea... Pero de verdad, muchas veces me dijiste que no ibas a estar siempre para mí, muchas veces que ya era muy noche para salir, que no podía ser una caprichosa, cosas así, y no era capricho, es que realmente me sentía muy mal, muy sola, y yo solamente necesitaba un abrazo tuyo... Sentir que no estaba sola... 
Y cuando visitaba a Steven, que tampoco fueron muchas veces, y que sé que odias que te lo mencione, pero, como con cualquier amigo hombre o mujer que he estado, siempre termino hablando de ti... Ese día del cuadro estuvimos hablando tú y yo en la noche, yo te extrañaba muchísimo, habíamos terminado y nos quitamos ambos la ubicación, no me fui por despecho con Steven pero me sentía muy sola en casa y de ti es muy común hacerme ley del hielo cuando estás molesto y a mí me duele mucho la indiferencia porque es como que le das a la herida del abandono que tengo y me duele, me duele mucho. Yo no tuve nada con Steven, y cuando hablaste con él, él nunca te dijo nada porque nunca pasó nada, él simplemente me escuchó toda la noche hablar y llorar por ti, así como la última vez que me quedé en casa de mi amigo al que amenazaste, así mismo me la pasé llorando ese día hasta peor lloré, y sí era un departamento de tres cuartos, obviamente yo dormí en un cuarto distinto, pero casi esos dos días me la pasé llorando todo el santo día y se notaba cuando llegamos a hacer videollamada, yo estaba muy mal, crees que en el estado en el que estaba yo hubiese tenido ganas de fornicar? Y si yo no regresaba a mi casa era por mi miedo a suicidarme, y no por miedo a la muerte, pero yo no quería hacer sufrir a mi familia con mi ausencia. Me enojó mucho que dijera mi madre que yo sólo pensaba en mí, cuando llevo años pensando en todos ellos viviendo una vida que no disfruto solamente para que ellos no sufran. Por eso decidí lo que decidí esta ocasión. Porque ya no quiero seguir sufriendo y pensando en los demás.
Pero de verdad, Francisco, yo te pido disculpas por todo el daño que te causé, créeme que te amo con toda mi alma, y que fui muy impulsiva desde el hecho de mandarle mensaje a Marisol, hasta el hecho de haber publicado esas fotos en mi WhatsApp, fui muy impulsiva e inmadura y me ganó el impulso y me arrepiento de verdad, me avergüenza porque yo sé que ya estoy grande para andar haciendo esas cosas... Pero trata de entenderme, yo no estoy bien mentalmente, y tú me hiciste entrar en crisis, tu indiferencia me duele mucho, el hecho de que me dijeras que habías encontraba a alguien más bonita y más joven que yo y que era mejor que yo en todo aspecto, que nunca la habías dejado, que me habías mentido, el por qué si pensabas venir el siguiente fin de semana, no me dijiste el día del tatuaje: Sí, háztelo! No sé, algo. Pero por qué lastimarme? Si esa era tu estrategia, de verdad, no es la manera correcta para alguien que tiene depresión, que tiene miedo al abandono y al mínimo cambio de actitud tuya me hace sentir mal y que ya no me quieres... Y sé que cargar con eso es mucha responsabilidad, pero hubo un tiempo en el que yo no era así, yo no era insegura, pero me dolió que en dos meses hubieras conseguido una nueva novia y que ya la amaras, cuando en todo mi internamiento yo pensé en ti, te escribí, te dediqué poemas, pedí que me hicieran un dibujo de tu rostro, y aún después de dos meses de haber salido, y pese a que regresamos y terminamos, yo seguía pensando en ti y continuaba siéndote fiel incluso después de que me dijeras que ya tenías novia y que la amas... Probablemente yo no hubiera recaído tan bajo como hasta ahora si tú hubieras sido más honesto conmigo, ya sea no ilusionándome fingiendo andar conmigo mientras andabas con otra, o siendo honesto conmigo y amoroso para brindarme el apoyo que yo necesitaba y el impulso para dejar toda sustancia y la motivación por querer salir adelante... Pero en cambio de eso sólo recibía órdenes, limitaciones, no me demostrabas tu amor como yo lo hacía por ti, no me decías que me querías, dudabas de que yo estaba consumiendo cuando realmente sí dejé de fumar cuando me lo propusiste, y se lo conté a mi mamá, y le entregué la weed, y se la volví a entregar hace poco sin que tú supieras porque yo tenía mi plan de volver a Querétaro el siguiente mes a estudiar y con la esperanza de poder estar contigo, pero tú me hacías sentir mal, y quizá fui demasiado débil, pero si sabes que es una adicción, podías ser un poco más empático al hablarme, haber confiado más en mí, darme palabras de aliento, y no decir "Nah, no vas a poder" "Va a ser lo mismo cada fin de semana". Te enojaste por este jueves que me fui a tatuar y tú sabías que me iba a tatuar porque lo hablamos por llamada, o sea, te enojaste de que me quedé ahí hasta medianoche porque me estaban haciendo un tatuaje los cuales no quedan en una hora, además de que yo estaba en crisis después de que me mandaste a volar, y todavía te indignaste y me reclamaste por haberme quedado hasta medianoche haciéndome un tatuaje, el cual desde un inicio yo deseaba que fueran tus iniciales... Siempre te he demostrado con pruebas, con fotos, con tickets, con horarios de galería, con las fechas de bloqueo que siguen siendo las mismas, o sea, por qué te cuesta tanto confiar en mí si pongo todo de mi parte para que tú te sientas seguro? De verdad, yo me esfuerzo y me esfuerzo y parece que nunca nada es suficiente...  Siempre existe en tu mente una duda que nunca vas a tener prueba porque no la hay, no existe, no he hecho nada que sea infiel a la relación que tuvimos, en cambio conforme he podido he tratado siempre de reunir pruebas para que de alguna forma tú creas lo que hago o lo que estoy haciendo, saco horarios, saco tickets, saco capturas, saco audios, pero para ti nunca es suficiente...ni siquiera actualmente que ya no estamos juntos he tenido algo con nadie más, a diferencia de ti quien sí lo ha hecho...
Créeme que por ti dejé de drogarme casi un mes y medio entero, y fue el mejor tiempo que estuvimos juntos, quiero salir adelante pero este dolor me consume y las pocas personas que me importan en el mundo siempre terminan alejándose de mí por el caos que soy. Por favor... No te vayas tú también... Sé que te he hecho daño, también me has hecho daño, pero me has hecho también muy feliz... No te pido que seamos pareja de nuevo, pero no me alejes de tu vida... Con una amistad tuya de verdad me conformo, y no quiero chantajear porque en este caso yo sé que estás fastidiado de mí, pero, de verdad eres la única persona que me anima a seguir aquí en este plano... No tienes idea de lo importante que eres para mí y lamento tanto haberte lastimado, pero también me duele todo lo que me has lastimado a mí. ¿No podemos intentar ser amigos, y por primera vez, ser sinceros ambos respecto a cómo nos sentimos, y entendernos mutuamente? Siempre es pelea uno contra el otro, yo sólo... Desde niña sólo he buscado un compañero... Me he sentido muy sola y pocas personas me provocan felicidad en mi vida y, afortunada o desafortunadamente, tú eres una de esas personas que me generan dopamina naturalmente... Por favor permíteme cumplir la promesa de aquí al 15 de agosto como teníamos acordado, sólo seamos amigos... No me he drogado, por el mismo trato que tengo con mi madre, aunque la situación ha cambiado un poco porque yo le dije que estoy decidida a quitarme la vida antes del siguiente sábado, pero sólo hay dos razones por las cuales yo puedo cambiar de opinión, una de ellas es ir a estudiar artes a ciudad de México, y la otra, sería que tú accedieras a ser mi amigo... Te amo y quizá me estaría conformando con sólo tu amistad, pero tu mera existencia en mi vida me hace feliz. Aún si no hablemos diario... El sólo ver una imagen tuya me alegra... Permíteme demostrarte como tu amiga que puedo ser mejor persona, nunca demostraste confiar en mí, y parece que nadie más lo hace... ¿Podrías, por favor, fingir por 26 días, de aquí al 15 de agosto, que podemos llevar una relación amistosa en paz? No creo que por un enojo me hayas podido dejar de querer de un momento a otro, porque, yo me enojé demasiado y sentí que te odié, pero, no es cierto... Por mucho que quisiera odiarte por el dolor que me has causado, te amo... Yo insisto en que puedes poner una orden de restricción en el momento en que tú decidas si te causo algún estrés o no puedes vivir tranquilo por mi culpa, por si estás preocupado todo el tiempo... Pero sólo te pido comprensión, no te preocuparías todo el tiempo si pudieses de vez en cuando escucharme cuando me sienta mal... Y no tendría que recurrir a sustancias o situaciones autodestructivas... De igual forma, insisto, mi primera opción es morir antes del siguiente sábado... ¿Podrías darme por lo menos esta última semana de tu tiempo? No es intento de llamar la atención la cuestión del suicidio, realmente, mi mamá por mucho que le dolió aceptarlo, lo hizo, lo aceptó... Quién sabe, tal vez en estos días podría cambiar de opinión, valorar la vida o encontrar otra motivación, algún sueño y aferrarme a ello y no a ti... Pero por el momento, ¿Podrías estar conmigo mis últimos días? Si en algún momento creíste que fuimos almas gemelas que se conocieron de vidas atrás, te pido que me acompañes en este proceso que es bastante doloroso para mí, como lo ha sido la mayor parte de mi vida... No sé siquiera si te haya conmovido siquiera un poco el hecho de todo lo que viví que a mí me hizo sufrir mucho y son sólo unas pocas historias de todo lo que hay de fondo para que hoy en día yo sea como soy ahora... Pero de verdad quisiera ser mejor persona... Sobre todo quisiera desear vivir... Porque no lo deseo... Por favor, si nos conocimos en vidas antiguas, quédate conmigo en mis últimos días de vida... Ambos nos hemos hecho daño, pero pese a ello, yo sinceramente te aprecio mucho, te adoro, y no quisiera irme sin haberme despedido de ti... Sin haber vivido una experiencia feliz contigo mis últimos días...

Comentarios